Ñam, ñam
Hace tiempo que mi pobre paladar está tremendamente confuso. Desde que vine a vivir aquí en el año 2006, no sólo mis maletas viajaron todo el camino desde Barcelona a Estocolmo, sino también mi paladar y mi aparato intestinal iniciaron un periplo por un nuevo mundo de gustos y sabores desconocidos hasta la fecha.
La cocina sueca es un amalgama de platos internacionales. Un día a día cualquiera se compone de mil banderas culinarias que van desde la Tailandesa, Griega, Egipcia, y con algo de suerte, sueca. Me costó un buen tiempo entender que sí, existía la cocina sueca como tal y tenía un nombre propio: Husmans kost. Albóndigas, carne y patatas, platos fuertes para combatir los días de frío y trabajo duro que decenios atrás eran necesarios para seguir en pie en challenging condiciones climatológicas.
Hoy he decidido por fin dar tregua a mi cuerpo -serrano- y empezar a comer como en casa. Me he propuesto un reto: cocinar un par de recetas caseras de comida española para dar el gusto a mi estómago de volver a sus orígenes y acomodarse en sus viejos hábitos.
2 recetas a la semana. Para quienes quieran probar!
Yam, yam
För en lång tid har min gummi varit lite förvirrad. Sedan jag flyttade till Sverige året 2006...